Posible relación entre el síndrome de fatiga crónica y un bajo nivel de hormonas tiroideas

Investigadores de la Universidad de Groningen, Países Bajos, han descubierto una posible relación ente el síndrome de fatiga crónica y unos niveles más bajos de hormonas tiroideas que podría ser clave para mejorar las expectativas de los afectados por esta enfermedad debilitante, según publican en Frontiers in Endocrinology.

Varios de los síntomas del síndrome de fatiga crónica son similares a los que produce el hipotiroidismo. Sin embargo, mientras que en este último caso el organismo trata de estimular la actividad de esta hormona, no sucede así en los pacientes con fatiga crónica.

Ante este contraste en la actividad estimulante de la tiroides, los autores del estudio pensaron que podía deberse a una baja actividad de las hormonas tiroideas en ausencia de enfermedad tiroidea.

Para corroborar sus hipótesis compararon la función tiroidea y los marcadores de inflamación entre 98 pacientes con fatiga crónica y 99 sujetos sanos. Sorprendentemente, los pacientes con fatiga crónica tenían niveles séricos más bajos de ciertas hormonas tiroideas clave, como la triyodotironina (T3) y la tiroxina (T4), pero niveles normales de la hormona estimulante de la tiroides.

Los análisis adicionales indicaron que estos pacientes tenían un menor nivel de yodo en la orina y una inflamación de bajo grado, lo que posiblemente hizo que reflejaran los mismos síntomas de los pacientes con hipotiroidismo.

Sin embargo, estos pacientes tenían niveles relativamente más altos de otra hormona tiroidea llamada “T3 inversa” o rT3, lo que parecía deberse a un cambio en la producción de hormonas, donde el cuerpo prefería convertir T4 en rT3 en lugar de producir T3.

Además, los bajos niveles de T3 encontrados en pacientes con SFC junto con este cambio a rT3 podrían significar que los niveles de T3 están severamente reducidos en el tejido.

“Uno de los elementos clave de nuestro estudio es que nuestras observaciones persistieron frente a dos análisis de sensibilidad para verificar la fortaleza de la asociación entre el síndrome de fatiga crónica y los parámetros tiroideos y la inflamación de bajo grado”, ha explicado Begoña Ruiz-Núñez, primera autora de este trabajo, para quien su hallazgo “fortalece considerablemente los resultados de las pruebas”.

De hecho, los investigadores creen que la incorporación de información adicional del paciente, como la duración de la enfermedad, permitiría establecer una correlación con sus perfiles bioquímicos. Además, aunque el estudio demuestra un vínculo entre los síntomas del síndrome de fatiga crónica y los niveles bajos de hormonas tiroideas clave, aún se desconoce la causa definitiva de este trastorno.